
Simples egoístas de felicidad. Cuando te sientes así, hasta la broma más estúpida es un buen pretexto para estar alegres.
Soy la persona más afortunada del mundo por tenerte, Marina. Podría definirte como mi hermana, pero eres algo más que eso. Eres la que me saca esa sonrisa día tras día, la que me anima a luchar aunque no tenga fuerzas o simplemente no quiera, eres la que me da esos días Mn para olvidarnos de todo lo demás, eres la que me hace miles de favores, y podría seguir así hasta hartarme... Sé que no te podré devolver todo lo que tu me has dado, pero lo que te quiero pedir es que no me dejes nunca.